Conocer la realidad: El consumo de agua. Un recurso limitado que depende de todos

Además de mejorar las infraestructuras y ampliar la concesión, el consumo responsable del agua también forma parte de la solución.

Los datos de consumo son muy significativos.

Solo comparando el mes de junio de 2025 con junio de 2026, la urbanización consumió cerca de 50.000 m³ más de agua.

Pero lo más llamativo aparece cuando se analizan los consumos individuales.

Se han detectado viviendas unifamiliares aisladas que durante el mes de junio han registrado consumos medios superiores a 15.000 litros de agua al día.

Y no estamos hablando de los grandes consumidores de la urbanización como el centro de alto rendimiento, el centro comercial, los apartamentos multifamiliares, el colegio o los grandes complejos residenciales, estamos hablando de viviendas unifamiliares.

A continuación, se indican las diez viviendas de mayor consumo:

  • Dirección: lectura junio 2026 (mayo y junio) – media de consumo diario
  • Alcarache *: 1.043 m3 – 17.099 l/día
  • Zújar *: 1.007 m3 – 16.510 l/día
  • Leizarán *: 894 m3 – 14.660 l/día
  • Turia *: 806 m3 – 13.211 l/día
  • Guadalquivir *: 801 m3 – 13.125 l/día
  • Miño *: 800 m3 – 13.113 l/día
  • Jalón *: 798 m3 – 13.082 l/día
  • Bañuelos *: 757 m3 – 12.414 l/día
  • Guadalmedina *: 754 m3 – 12.354 l/día
  • Duero *: 717 m3 – 11.757 l/día

*Por protección de datos no se facilita el número de la calle.

Para poner estas cifras en contexto, la propia concesión administrativa de aguas otorgada por la Confederación Hidrográfica del Tajo establece una dotación de máxima de 300 litros por habitante y día. Esto significa que en una vivienda donde viven cuatro personas el consumo máximo sería de 1.200 litros diarios.

Sin embargo, en algunos de los casos anteriores se están registrando consumos entre diez y catorce veces superiores a esa referencia.

La finalidad de esta información no es señalar a ningún vecino, sino poner de manifiesto una realidad objetiva y promover un uso más responsable del agua en la urbanización.

Es importante insistir en que el agua de los pozos es un recurso compartido y limitado. Cuando por la noche hay consumos elevados, los pozos no son capaces de extraer agua al mismo ritmo al que la urbanización la consume, los depósitos tardan más en recuperarse y quienes sufren las consecuencias son las viviendas de las zonas más altas, que ven reducida la presión o incluso se quedan temporalmente sin suministro durante las primeras horas de la mañana.

Por ello, se insiste en la colaboración de todos los vecinos para realizar un uso responsable del agua.

En muchos casos, reducir el tiempo de riego, evitar hacerlo todos los días, revisar posibles fugas o adelantar los riegos para que finalicen antes de las 2:30 de la madrugada puede suponer una diferencia importante para el conjunto de la urbanización.

Además, conviene recordar que el agua subterránea constituye un dominio público hidráulico protegido por la legislación española. La utilización del recurso debe realizarse respetando las condiciones establecidas en la concesión administrativa y procurando que el abastecimiento pueda prestarse en condiciones adecuadas a todos los vecinos.